Pericias confirmaron que Álvez fue trasladado en el auto del Brasilero

Martes 18 de febrero de 2020 | 02:00hs.
El vehículo incautado fue utilizado para trasladar el cuerpo.
El crimen del carpintero Alejandro Álvez (35), ocurrido en octubre del año pasado en El Soberbio, pasó de ser un gran ministerio a una causa con varias pruebas y dos brasileños más que complicados: Luis André K. (34) - autor del disparo mortal - y su padre Ronaldo K. (61). 
El hombre fue encontrado en la vera de la ruta con un disparo en la nuca y los investigadores del Juzgado de Instrucción Tres de San Vicente descubrieron la oscura trama de una emboscada motivada por los celos del menor de los detenidos, quien estaba en pareja con Carina (17). La menor, en tanto, está señalada como encubridora y el Juzgado Correccional de Menores es la encargado de resolver su situación procesal.
En la actualidad los dos extranjeros están con prisión preventiva, dictada a fines del año pasado. El juez Gerardo Casco decidió también que ambos fueran trasladados a una cárcel del Servicio Penitenciario Provincial, donde pasan sus días. Paralelamente a esto, los elementos en su contra se siguen sumando. 
Según pudo saber El Territorio en base a fuentes ligadas al proceso, en los últimos días se incorporaron las pericias genéticas realizadas a la sangre que fue hallada en la casa donde presuntamente ocurrió el crimen y el vehículo del detenido Luis André K., alias El Brasilero. 
De esta forma se confirmó que la sangre hallada en el Chevrolet Corsa Classic era de la víctima, lo que es coincidente con lo que se reconstruyó hasta el momento: que luego de ser ejecutado, Álvez fue trasladado en ese vehículo hasta donde lo descartaron, sobre la ruta provincial 2. 
Sobre las pruebas de la sangre halladas en el hall y un baño de la vivienda, se dijo que no algunas no eran analizables y otras dieron negativas. 

Más pruebas
De todas formas, el elemento más fuerte con el que cuentan los investigadores es la declaración de  dos hombres que trabajaban ocasionalmente en la casa del señalado homicida, ubicada en  paraje Primavera, sobre el kilómetro 17 de la costera 2. Al momento del crimen, ocurrido el viernes 4 de octubre, se encontraban faenando un chancho. 
Ante las autoridades judiciales ambos dijeron durante la tarde de ese día el brasilero estaba mandando mensajes con un teléfono celular hasta que pasadas las 17.00 llegó la víctima en una motocicleta. El hombre se sacó el casco e ingresó por la galería, donde finalmente encontró la muerte. 
Según detallaron, la joven detenida Carina (17) fue quien salió a recibirlo y hasta lo abrazó, pero fue en ese momento cuando Luis André le efectuó un disparo en la nuca que hizo que cayera desvanecido. Inmediatamente el padre del sujeto, Ronaldo K. (61), salió de la vivienda y le asestó un machetazo en la frente. 
En esa instancia Luis André amenazó a los testigos con el arma. Les dijo que si contaba algo les iba a pasar lo mismo a ellos y sus familiares. Luego padre e hijo guardaron el cadáver en el baño, esperaron que se haga de noche y lo trasladaron hasta la vera de la ruta en el mencionado coche. 
La menor, en tanto, habría sido la encargada de transportar la motocicleta hasta donde descartaron el cuerpo. Según contó un artesano que pasó por el lugar varias veces hasta encontrar el cadáver el día sábado 5, el motovehículo estuvo varias horas  con las llaves puestas, pero después desapareció. 
Con el correr de la investigación también se le hizo la prueba de parafina al brasilero, la cual arrojó resultado positivo e indicaría que disparó días antes.  Además se incautaron el arma con la que presuntamente se cometió el homicidio y el celular de la víctima. 
Estos elementos fueron incorporados a la causa a instancia de Evaristo Z. (54), familiar de los detenidos quien también estuvo algunas horas preso, pero luego lo liberaron. Es que los testigos del crimen que declararon no lo señalaron en el lugar a la hora del hecho.  
Pocas horas después de recuperar su libertad el hombre se presentó nuevamente en la comisaría local con un revólver de fabricación brasileña calibre 32 de  la marca Taurus y un teléfono Blu -sin tarjeta de memoria ni chip- de características coincidentes con el de la víctima. 
Dijo -según voceros policiales- que por voluntad propia se fue hasta la casa de su primo detenido - Romualdo K. (61)-, que vive en la localidad brasileña de Tres Passos, a unos 50 kilómetros de la frontera, porque él le había dicho que había escondido esas cosas allí. 
Sin embargo, desde la defensa de los acusados pidieron la nulidad de la prueba, argumentando que el hombre fue presionado por los efectivos policiales para que vuelva con esos elementos. Hasta ayer no el juez Casco no se había expedido sobre esta situación. 

Carátula y antecedente

Como ya informó este medio, los acusados abstuvieron de declarar a declarar en audiencia indagatoria. A ambos les imputó el delito de homicidio triplemente agravado por alevosía, uso de armas de fuego y la premeditación de dos o más personas. Luis Andre K. (34), ya tiene en su haber un homicidio, hecho por el cual incluso fue condenado, aunque desde el año 2018 registraba beneficios carcelarios. El hombre fue detenido en septiembre de 2015 por herir de muerte a un sujeto identificado como Valerio Kluge (53), a quien atacó a puñaladas sobre la avenida Tiradentes, en el centro de la localidad de Tiradentes Do Sul, a unos 17 kilómetros de la frontera con El Soberbio. Allí la víctima fue auxiliada pero pocos después falleció en el hospital de Tres Passos como consecuencia de una profusa lesiones sufrida a la altura del cuello. En ese momento el sujeto huyó de la escena, pero los pesquisas no tardaron en identificarlo, detenerlo y suponer que el crimen estuvo motivado en una disputa de terrenos. Por ese hecho el ahora detenido fue condenado a la pena de diez años de prisión, pero desde abril del año antepasado contaba con monitoreo con tobillera electrónica y pocos meses después obtuvo la libertad condicional con restricciones.


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