En pie de guerra

Domingo 25 de agosto de 2019 | 05:00hs.
Pasaron dos semanas de las primarias del 11 de agosto y países poderosos siguen muy atentos a lo que está ocurriendo con la política y la economía en la Argentina. A 14 días de las Paso y del triunfo contundente del Frente de Todos, liderado por Alberto Fernández y la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, cambió tanto el mapa electoral como el humor de los argentinos, reflejados en el voto en contra del oficialismo comandado por Mauricio Macri, de la coalición Juntos por el Cambio. La diferencia de más de 15 puntos descolocó al oficialismo gobernante, que en parte fue reconociendo que la derrota es producto de las políticas económicas fallidas, sobre las cuales el asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba había recomendado no referirse en campaña. Sin embargo, no sólo era de lo que más se hablaba en la calle, en los barrios, sino además representa una de las principales angustias de los argentinos que no podían llegar a fin de mes a raíz de la galopante inflación que aún continúa.
Tratar de ignorar esa realidad le costó un fuerte revés electoral. Encima, la situación se agravó desde el lunes posterior a las primarias al producirse otra devaluación del peso cercana al 25 por ciento, que, como consecuencia, en estos días se está trasladando a los precios.
Como se viene indicando, Cambiemos intentó instalar la política del miedo y cargó contra la administración anterior. Pero, tras las elecciones y con los resultados de las primarias, los medios de alcance nacional empezaron a reflejar con claridad la crisis y los grandes medios del mundo comenzaron a intentar descifrar los motivos de tan importante victoria a favor de la fórmula Fernández-Fernández.
The New York Times, en un artículo publicado esta semana, al preguntarse quién tiene la culpa de la crisis económica en la Argentina, afirma que los gobiernos de los Kirchner estuvieron entre los más exitosos del hemisferio occidental. Afirma la nota que algunos cálculos independientes mostraron una disminución del 71 por ciento en la pobreza y del 81 por ciento en la pobreza extrema.
Según la misma publicación y tomando datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), por entonces el Producto Bruto Interno aumentó un 42 por ciento, casi tres veces más que la tasa mexicana. El desempleo se redujo más de la mitad y la desigualdad económica también disminuyó de manera considerable. El periódico estadounidense en su extensa editorial plantea además que en los doce años en los que los Kirchner estuvieron en el poder se generaron importantes mejoras en la calidad de vida de una gran mayoría de los argentinos, de acuerdo con cualquier comparación razonable.
Pero también no deja de advertir que el crecimiento económico decayó en los últimos años de la presidencia de Cristina. De hecho esta semana el flamante ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, afirmó que en el país no hay crecimiento sostenido hace más de ocho años. Efectivamente, una vez chequeados estos datos, se concluyó que los indicadores fueron peores durante la gestión de Macri que en el segundo mandato de Cristina Kirchner. Los datos evaluados son hasta 2018 y según relevamientos públicos y privados, el PBI volvería a caer este año.
Hay que recordar además que las tasas de interés a corto plazo se han disparado del 32 al 75 por ciento actualmente y que la inflación se elevó del 18 al 56 por ciento. La deuda pública ha creció del 53 por ciento a más del 86 por ciento del Producto Bruto Interno.
En tanto, el citado periódico estadounidense, hace la comparación entre los dos últimos gobiernos y concluye que durante el mandato de Macri, la pobreza se ha incrementado de manera significativa, el ingreso por persona ha caído y el desempleo también aumentó. Efectivamente se estima que en estos momentos, al menos tres de cada diez argentinos son considerados oficialmente pobres además de elevarse el número de indigentes que pasó de 3 millones a 4 millones; son a los que no les alcanzan para comer todos los días.
Lo que se viene cuestionando a este Gobierno es que no reaccione para resolver el tema de fondo. Apenas concluidas las elecciones primarias, el candidato presidencial por Consenso Federal, Roberto Lavagna, pidió al Gobierno, ante la gravedad de la situación social con creciente pobreza e indigencia que declare la emergencia alimentaria y sanitaria. A ese pedido se fueron sumando otros sectores, porque en caso de declararse tal emergencia podría utilizarse recursos de otras partidas para reforzar la atención hacia el sector más débil.
Al parecer, el gobierno estuvo en otra cosa, mientras siguen pasando cosas como les gusta decir, sin darse cuenta que esas cosas son personas de carne y hueso que padecen todos los días. Al parecer, los asesores, mientras se entretienen en las redes sociales, no logran dimensionar la gravedad de lo que está ocurriendo en el país. Esto también lo reflejó otro medio internacional, como el semanario londinense The Economist, al advertir que los asesores de Macri confiaron en las redes sociales y el marketing y no lograron registrar el sentimiento fuertemente prevaleciente en las calles de la Argentina.
En sus publicaciones advierte que los argentinos están en una peor situación que hace cuatro años y que ello es producto de que el gobierno tenía demasiados cocineros económicos siguiendo diferentes recetas. Es decir, cada uno intentó imponer su propio plan y está a la vista que no dio resultado y menos aún, derramó algo de contención hacia los más necesitados.

El FMI controla
Lo previo además hace alusión a que el gobierno de Macri había nombrado un equipo de tecnócratas brillantes y que por la derrota, primero culpó el electorado y luego terminó despidiendo al ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne.
Justamente, no son sólo los medios internacionales en ocuparse de cómo está el país en este momento. También técnicos del FMI, llegaron al país con el fin de analizar los recientes acontecimientos económicos, financieros y los planes del gobierno. Representa la quinta visita a la Argentina de representantes del organismo, que esta vez revisarán las variables macroeconómicas, además de tomar contacto y para conocer al flamante ministro Lacunza, que, como se dijo, reemplazó a Dujovne. El FMI revisará el impacto de la batería de medidas anunciadas por el Gobierno nacional para luego evaluar si autoriza un giro de 5.400 millones de dólares más, pautados para septiembre.
A su vez, tienen previsto reunirse con los asesores económicos de los candidatos opositores, como habían hecho previamente con dirigentes como Alberto Fernández, cuando este era apenas un precandidato ahora transformado en el político con más chances de llegar a la presidencia. Por tal razón, el economista Carlos Melconian fue quien pidió sumar a Fernández en este diálogo con el FMI, al considerar que desde las primarias comenzó una delicada transición económica que se extenderá hasta diciembre en el país.

Con las provincias
Macri, en su afán de recuperar la simpatía de los votantes de cara a las generales del 27 de octubre, lanzó una serie de medidas sumamente transitorias y electoralistas, planteando que con ello intentaba alivianar la crisis en la que se encuentran la mayoría de los hogares argentinos. Es que todos los números son desfavorables a la administración nacional. Al finalizar la semana se conoció que ya son 12 los meses de caída que acumula el consumo en la Argentina. Las ventas en los supermercados en junio cayeron 13,2 por ciento y en los shoppings 6,1 por ciento interanual, alcanzando así doce meses de baja permanente.
Previo a conocerse estos números, la Nación dispuso una batería de medidas, como la quita del IVA a los alimentos, que implica un costo fiscal de 80.000 millones de pesos. Al tomar una medida inconsulta, como reconoció el ministro Lacunza, en el camino terminó enfrentándose con al menos 19 gobernadores, quienes plantearon que las últimas decisiones económicas de Macri se financian con dinero de las provincias.
Es que los gobernadores vienen sufriendo numerosos recortes de parte del gobierno de Macri. En el 2018, a esta altura del año, también la Nación había eliminado el Fondo de la Soja a través del cual se transfería a provincias y municipios el 30 por ciento de la recaudación de los derechos de exportación a la soja. Con ese recurso, las provincias y municipios lograban mejorar la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial.
Después se harían otros recortes o traspasos de responsabilidades. Terminaron haciéndose cargos provincias y municipios de los subsidios quitados al transporte.
Todo se hizo como ajuste fiscal y respondiendo a la exigencia del FMI. Al parecer nada fue suficiente, por lo que esta vez la mayoría de las provincias se plantaron para evitar que le sigan sacando recursos que están previstos por ley. Los mandatarios provinciales, a excepción de una minoría que comulga con el oficialismo, en un documento dejaron plasmado que las medidas adoptadas por el gobierno de Macri no fueron consultadas y pidieron compensaciones.
Al no recibir señales de la administración nacional, adelantaron algunas administraciones provinciales que a partir del lunes comenzarían a elevar presentaciones judiciales ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Los gobernadores dejaron aclarado que no están en contra de las medidas que beneficien a los argentinos, pero creen que el Estado nacional debe hacer el esfuerzo destinando partidas.
El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, al finalizar la semana, fue uno de los primeros que aseguró que mañana estaría presentando un recurso de amparo en la Corte Suprema, al considerar que lo que hizo el gobierno nacional es ilegal, en referencia a disponer de fondos que son coparticipables con las provincias.
En forma paralela, senadores del PJ impulsan un proyecto de ley a fin de crear una partida presupuestaria de 40.000 millones de pesos, en el marco de fondos de aportes del Tesoro Nacional, a los fines de compensar el costo fiscal que sufrirán las provincias. De esta forma, al no haber respuesta al pedido formal de compensaciones planteadas por las provincias, se harían presentaciones ante la Corte y al mismo tiempo se avanzaría en la iniciativa a ser debatido en el Senado de la Nación.

La posición de Misiones
Desde Misiones, también el Frente Renovador asumió una clara defensa de los recursos que pertenecen a la provincia y que de haber recortes, también afectarían a los municipios. En primer lugar, el Ejecutivo provincial, a través del gobernador Hugo Passalacqua, plasmó su queja por escrito ante Nación como lo hicieron otras 18 provincias representadas. De acuerdo al mandatario provincial, el recorte afectará a personas de carne y hueso. Estimó que implicaría una pérdida de alrededor de 4 mil millones, es decir un astronómico recorte. En coincidencia con sus pares, Passalacqua también planteó que la Nación avanzó sin avisar ni establecer compensaciones, con el agravante de afectar incluso a provincias ordenadas como Misiones.
A su vez, en el Legislativo provincial se aprobó en la noche del jueves sendos proyectos, por un lado rechazando la aplicación de las medidas citadas como la quita del IVA a alimentos. Lo que se cuestiona es que la Nación pretende disponer libremente del dinero que les corresponde a las provincias, por tal razón se había cuestionado que la administración nacional resolviera de manera unilateral e inconsulta. A su vez, desde el Legislativo misionero se pidió por otro lado compensaciones, en caso de que Nación avance con esa quita. La posición y pertenencia de cada espacio político quedó una vez más evidenciado en el recinto.
Mientras los planteos fueron votados por los renovadores en función de defender los recursos de Misiones, algunos legisladores radicales salieron a defender las medidas nacionales; en tanto, el PRO Misiones prefirió llamarse a silencio, sin intervenir en el tema.
Se pudo saber que en caso de que la Nación no retroceda con esta medida o no compense a la provincia, se estaría listo para intervenir ante la Justicia. Misiones haría la presentación, sumando de esta manera casi una veintena de provincias dispuestas a reclamar ante la Corte Suprema.

Macri en Misiones
Esta semana, el presidente Macri llegó a Misiones y junto al gobernador Passalacqua oficializó la apertura de una nueva ruta área. Dio la bienvenida al vuelo de la aerolínea Air Europa que unirá desde ahora, Puerto Iguazú con Madrid, España.
El mandatario provincial concluyó que más vuelos se traducen en más generación de trabajo además de potenciar el destino Iguazú en el mundo. En el mismo sentido se expresó Macri al entender que atraerá más turistas procedentes de Europa a la tierra colorada.

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