El peso de la realidad

Domingo 18 de agosto de 2019
Se suponía casi un encuentro amistoso en el que salían a probar terreno todos los equipos. Sin embargo, se convirtió en una seria competencia en la que se pondrá en juego el poder de fuego, que podría preanunciar lo que sería la gran final. Así, de esta manera, se planteó desde esta misma columna el pasado domingo lo que representarían las elecciones Primarias, Abiertas Simultáneas y Obligatorias (Paso) para definir quiénes serían los candidatos a presidente y vice, diputados nacionales y senadores, en elecciones a celebrarse el 27 de octubre.
Efectivamente, representó un partido de ida y ahora se anticipa que vendría la gran final. Podría ser definitiva, si se conserva la abrumadora victoria que tuvo la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner contra la del principal oponente encabezado por Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto. El aplastante triunfo hizo que mutara el mapa electoral en todo el país de amarillo a celeste. Es que excepto Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires -donde logró mantener territorio el frente Juntos por el Cambio-, en el resto de las provincias los votos fueron para el Frente de Todos.
La dimensión del triunfo provocó un desconcierto generalizado. La administración de Mauricio Macri no se esperaba semejante paliza electoral. Es que muchas consultoras afines al Gobierno venían aportando algunos números que daban hasta la posibilidad de una paridad o los más aventureros hasta un triunfo de un punto para el gobierno. Tampoco se notaba en la opinión pública toda la realidad de la mala administración de Macri, a raíz de un gran blindaje mediático realizado por grandes medios. Se reconoció que hasta dejaron de ocuparse de la angustia, preocupación y grave daño en el tejido social que estaba provocando la crisis económica tanto en los sectores más humildes como en la clase media. Hasta el presidente quiso seguir con la misma lógica mandando a los argentinos a dormir temprano, cuando eran los ciudadanos los más despiertos y preocupados. Tanto por lo que ya venía ocurriendo, como lo que sucedería horas más tarde ante la reacción de los mercados. Se sospecha que hubo cierta intencionalidad y provocó que la Bolsa de Buenos Aires, se desplomara y el dólar que había cerrado el viernes en 45 pesos, superó los 60 pesos para lo que fue un lunes negro. En el peronismo se habló de la inacción del gobierno nacional ante la escalada del dólar y la actuación tardía del Banco Central. Macri pretendió atribuir la reacción de la divisa a la victoria del Frente de Todos. Casi al finalizar la semana, el economista Martín Redrado afirmó que el aumento del dólar del lunes fue causado por Macri quien ordenó no pararlo, con el fin de asustar a la gente por la forma en que había votado. Según Redrado, esta reacción desde la Nación era para que los argentinos aprendan a votar. Sin embargo, el efecto fue contrario. Se vio a un Gobierno debilitado sin control. Con un Banco Central que decidió aplicar medidas aún más recesivas, como subir la tasa de interés hasta el 74%. Finalmente, después de la inacción, salió a vender 100 millones de dólares en reservas a fin de frenar la devaluación. La intervención tuvo un resultado parcial, al cerrar la cotización de la moneda norteamericana en 55 pesos. En cuanto a la Bolsa de Valores en Buenos Aires, terminó cerrando con un retroceso del 37%, según el índice Merval, una de las peores caídas diarias en la historia. Se conoce que los mercados venían apoyando a Macri y no esperaban semejante derrota electoral. Como se indicó, en este ámbito también circulaban estimaciones de una posible derrota, pero en todo caso remontable. Desde el oficialismo nunca imaginaron que Alberto Fernández le podría sacar 15 puntos, una diferencia muy difícil de remontar en dos meses. Es por eso, que si el 27 de octubre la fórmula Fernández-Fernández consigue similar cantidad de adhesiones resultaría electo presidente y vicepresidente sin necesidad de ir a una segunda vuelta, como sí anhela el macrismo. Macri, tras la derrota del pasado domingo -un día después en la tarde del lunes-, brindó una conferencia de prensa, donde terminó acusando a los votantes de no saber votar y de manera agresiva planteando que los ciudadanos no comprendían el sentido del cambio. Todo ello, en medio del desconcierto y la preocupación de la población argentina. Luego pediría perdón por sus dichos, aunque Macri volvería durante la semana a reunir a sus principales colaboradores para una charla motivacional. Como se dijo, Macri intenta recuperar el impulso, aunque algunas ayudas parecen complicarle el porvenir como Lilita Carrió, que pareciera seguir en un esquema del pasado lanzando furiosas declaraciones, al afirmar que en octubre ganarán por paliza o que a los de Cambiemos los van a sacar de Olivos sólo muertos. Son muestras de no estar entendiendo el mensaje de la sociedad -en las urnas-, que está pidiendo más sobriedad, menos grietas, menos gritos, menos peleas y más soluciones de fondo. Se tiró allí la idea de ir en busca de los votos que les fueron esquivos, lanzando la idea de más 3, menos 3. Es decir incrementar ese porcentaje en octubre y que el Frente de Todos, pierda igual porcentaje de votos. En el laboratorio del macrismo que habría apartado temporalmente de sus filas al asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba, se imaginan que pueden ir por el milagro. También cerrando la semana renunció el ministro de Economía, Nicolás Dujovne. Todo producto del resultado del último domingo. Desde donde se lo mire, remontar para el macrismo semejante derrota no es una tarea sencilla; si bien las matemáticas se lo permiten, el peso de la realidad por el fracaso económico y el peronismo unido les complicarían sus deseos de darle vuelta.

Medidas que perjudican a las provincias
Para intentar recuperar algo de terreno Macri lanzó una batería de medidas populistas, como quitar el IVA a productos de la canasta básica. Está claro que lo hizo a las apuradas como el caso del congelamiento de combustibles, que al no llegar a un acuerdo con los empresarios debió recurrir a un decreto. La batería de medidas anunciadas y que tendrían vigencia hasta la finalización del mandato presidencial, genera preocupación y alerta entre los responsables de las finanzas provinciales porque echa por tierra todos los acuerdos celebrados buscando equilibrio fiscal que tanto promovió la Nación.

La unidad como base
Respecto del espacio ganador del domingo, quedó ratificado que cuando el peronismo se une es imbatible. Esta vez, nuevamente la unidad del peronismo empezó a demostrar numerosos triunfos previos en las provincias hasta concretar los resultados electorales del último domingo. Esa unidad tuvo como base la recuperación de importantes dirigentes como el caso de Sergio Massa, que se había alejado en 2012. Este regreso, como de tantos otros, fue posible en principio porque Cristina cedió el principal espacio y eligió a un crítico de su gestión, Alberto Fernández, para que fuera candidato a presidente. Fue una jugada inesperada y se interpretó en el peronismo como una muestra de grandeza, que convenció a los escépticos de que el peronismo podría estar junto en esta contienda. De esta manera se sumaron rápidamente gobernadores, intendentes, sindicatos y movimientos sociales. Así comenzaría a producirse una nueva ola peronista, en muy poco tiempo en todas las provincias. Desde este espacio encabezado por Alberto Fernández se entendió además el grave deterioro social que estaba afectado a millones de argentinos, angustiados y muchos viendo que iban por el mismo camino.

Desplazamiento del poder
Tampoco en la oportunidad fueron muy felices las expresiones del presidente Mauricio Macri al sostener “por más que el mundo actúa como si ya no estamos, el que gobierna soy yo”; se entiende que es así, aunque desde sus propias palabras, se desprende que el proceso del traspaso del poder se da de una manera extraña producto de las Paso, que sólo definió a un candidato presidencial como el caso de Alberto Fernández.
Se da una laguna política por estos días, puesto que Macri es el presidente hasta el 10 de diciembre, pero muchos tratan a Alberto Fernández como el eventual presidente de los argentinos. Esto hace que disminuya el apoyo al mandatario nacional y todos quieran acercarse a quien por ahora, a partir de los votos obtenidos, es el que tiene mayores posibilidades de llegar a la Casa Rosada. Es lo que sucedió por caso con algunos empresarios que empezaron a acercarse al ganador. En este virtual desplazamiento de poder, se concreta a partir de los resultados del pasado domingo, ante la creciente concurrencia de referentes de todos los sectores a la oficina de San Telmo, en Buenos Aires, donde atiende Alberto Fernández.

Resultado electoral en Misiones
En Misiones, según datos oficiales en la categoría presidencial, el Frente de Todos obtuvo 379.806 votos y Juntos por el Cambio 176.557. El contundente triunfo de la fórmula presidencial encabezada por Alberto Fernández permitió el triunfo en la categoría de diputado nacional, porque la lista encabezada por Cristina Britez consiguió 234.552 sufragios. De mantenerse similares números en octubre, desde este espacio podrían conseguir dos bancas y por lo tanto también podría resultar electo, Héctor “Cacho” Bárbaro. En segundo lugar se ubicó en diputados, Juntos por el Cambio con 170.585 votos, lo que abre la posibilidad de que ese espacio consiga una banca. En ese espacio interno, el más votado fue Alfredo Schiavoni con 62.726 votos, seguido por Pedro Puerta, 61.615 y en tercer lugar Ricardo Andersen, con 46.244 sufragios.
En tanto, siempre de mantenerse estos resultados por el Frente Renovador de la Concordia ingresaría un diputado, al haber conseguido en esa categoría, 152.845 sufragios.

Pelea inesperada

Tras una elección sin sobresaltos en Misiones, después del domingo se produjeron fuertes acusaciones dentro del espacio Juntos por el Cambio. Es que el dirigente Pedro Puerta acusó a Alfredo Schiavoni de haber cometido al menos dos delitos electorales en el cuarto oscuro y por tal razón, decidió promover una presentación legal tanto ante la Secretaría Electoral Nacional como ante la Junta Electoral Partidaria. Solicitó la impugnación de la lista que llevó a Schiavoni como candidato a diputado. Acusó de que el dirigente del PRO pidió a sus colaboradores modificar el orden de las boletas de sufragio en el cuarto oscuro, según consideró Puerta, provocando así una confusión al elector y a los fiscales, delegados y demás autoridades participantes. Mientras sigue la discusión interna, por los resultados oficiales, le dan como ganador en esta interna a Alfredo Schiavoni quien de este modo encabezaría la lista de diputado nacional por este espacio.

Apoyo de la renovación a Fernández
Tras los resultados electorales, desde la renovación se entendió que el pueblo misionero había optado claramente por un candidato presidencial, en referencia a Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Por tal razón, se afirmó desde este espacio político provincial que se respetará y acompañará la decisión de los misioneros. Es decir, la renovación se volcará a trabajar a favor del Frente de Todos. El gobernador Hugo Passalacqua afirmó que de esta manera la gente ordenó a la política con su voto y que desde el espacio que pertenece -como lo vienen haciendo desde hace 15 años- se escuchará la decisión del pueblo en cuanto al rumbo elegido. No obstante, aclaró que aún no está definido y debe respetarse la investidura presidencial. Ello, tras aclarar que seguirán fortaleciendo y defendiendo la boleta corta, deslizando que debería ser permanente y como una forma de cuestionar la falta de federalismo. Passalacqua también destacó el gesto patriótico de Alberto Fernández de haber logrado aquietar la situación de los mercados, al dialogar con Macri y sostener que el dólar a 60 pesos era razonable en estos momentos.
El mandatario provincial además recibió casi al finalizar la semana a su par de Entre Ríos, Gustavo Bordet, para avanzar hacia la construcción de espacios que potencien las voces de las provincias camino a octubre. El gobernador entrerriano fue uno de los primeros en cerrar la unidad del peronismo en su provincia que le dio un contundente triunfo a su reelección, ganando de nuevo el domingo pasado con la fórmula de los Fernández.
Durante la semana, fue el vicegobernador de Misiones y gobernador electo en junio pasado, Oscar Herrera Ahuad, quien de manera explícita dio a conocer que acompañarían al Frente de Todos. Luego se reunió con Alberto Fernández en Buenos Aires, donde repasaron acuerdos previos y de cómo salir de la actual crisis. Para ello, desde Misiones se ofreció equipos técnicos para avanzar en un trabajo integrado. Tras el encuentro, Herrera Ahuad destacó la apertura y el anhelo del candidato presidencial de trabajar con las provincias de ser electo y afirmó que se mostró interesado en las políticas disruptivas de Misiones.
El candidato a presidente le anunció su deseo de venir a la provincia en la campaña general que se inicia el 7 de setiembre. Después de la reunión a solas entre Fernández y Herrera Ahuad que duró algo más de una hora, se incorporaron los diputados nacionales Felipe Solá y Ricardo Wellbach, quien había firmado el petitorio misionero en Rosario.
En el Frente de Todos estiman que también el gobernador de Córdoba Juan Schiaretti terminaría firmando el acuerdo de los gobernadores con Alberto Fernández y se pronuncie a favor de la fórmula del peronismo unido.

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