Confrontación de modelos

Domingo 13 de octubre de 2019 | 06:00hs.
El pasado 26 de septiembre se cumplieron 59 años del primer debate político televisado de la historia. Ocurrió en 1960, cuando millones de espectadores en Estados Unidos pudieron contemplar el primer enfrentamiento dialéctico entre los candidatos a la presidencia de los Estados Unidos. Se enfrentaron entonces, por el Partido Republicano, Richard Nixon y, por el Demócrata, John F. Kennedy. Los analistas adjudicaron la victoria al mediático Kennedy, quien finalmente se haría con la presidencia de Estados Unidos. La hipótesis del primer triunfo televisivo se basó en el hecho que Kennedy lució una imagen impecable a la que supo unir una innegable habilidad política, mientras que su oponente Nixon estaba saliendo de una hospitalización y se lo veía pálido, ansioso e inseguro y sudaba mucho frente a las cámaras. Este contraste habría sido determinante en el resultado de la elección presidencial.
“La imagen es el soporte del mensaje”, enseñaba el profesor de comunicación Marshall McLuhan en esa época. Ello ocurrió en momentos en que no todos los hogares contaban con un aparato de televisión. Está claro que hoy, con los teléfonos celulares armando videos caseros, aquello parece surgido de la prehistoria, pero desde entonces, los debates televisados se volvieron hitos clave en cualquier campaña presidencial de cualquier democracia del mundo. No significa que en un debate se definan las elecciones, porque es una parada más del largo proceso de las campañas electorales. Pero hay que evitar cometer errores que compliquen el devenir de las campañas.
En la Argentina, en 2015, en las generales y, sobre todo, antes del balotaje, se celebró el primer debate presidencial de la historia, pero ahora, por primera vez, serán obligatorios por ley. Se realizarán dos antes de la primera ronda de las próximas elecciones generales. El primero será hoy, en la Universidad del Litoral, donde se abordarán temas de relaciones internacionales, economía y finanzas, educación y salud, derechos humanos y diversidad de género.
El segundo debate será dentro de siete días, en la Universidad de Buenos Aires. Allí, se discutirá sobre seguridad, empleo, producción e infraestructura, federalismo, calidad institucional y rol del Estado, desarrollo social, ambiente y vivienda.
De esta manera, hoy desde las 21 se llevará a cabo la primera instancia de debate presidencial 2019 con la presencia de Mauricio Macri por Juntos por el Cambio, Alberto Fernández por el Frente de todos, Roberto Lavagna por Consenso Federal, Nicolás del Caño por el FIT, José Luis Espert por Unite y Juan José Gómez Centurión por el Frente Nos.
Por sorteo se estableció que Macri sea el primero en abrir el primero de los dos debates y luego será el turno de Alberto Fernández. Afirman que el presidente de la Nación es quien más está siendo preparado y que sus prácticas imaginarias de estar en pleno debate vendrían ejercitándose en pleno vuelo y en medio de la campaña presidencial. También se estaría ejercitando para el debate cada vez que tiene un tiempo en la misma Quinta Presidencial de Olivos. Lo estarían preparando al menos ocho integrantes de su equipo, quienes también prepararían un bombardeo posterior en las redes con las expresiones de Macri o con lo que suceda durante el debate. Un accionar similar optarían los demás equipos de los candidatos en cuanto a las repercusiones posteriores en las redes sociales.
En el caso de Fernández, estaría autogestionando el contenido de su presentación, es decir sin necesidad de contar con el despliegue de un gran equipo para tal fin.

De aquel primer debate
Como se dijo, hace cuatro años se celebró el primer debate presidencial de la historia argentina entre los dos candidatos con posibilidades de ganar las elecciones. En esa oportunidad fue organizado por Argentina Debate, una iniciativa colectiva de organizaciones no gubernamentales. Si bien no era obligatorio, se presentaron a confrontar propuestas Daniel Scioli y Mauricio Macri, previo al balotaje en el que el actual presidente resultaría ganador.
De esa confrontación verbal quedó aquella frase de Macri diciendo a Scioli: “Daniel, ¿en qué te has transformado? Pareces un panelista de 678”. Pero a su vez, Scioli lanzaría entonces definiciones casi premonitorias de lo que vendría en el país con la gestión de Macri, pese a haberle solicitado: “No volvamos a ponernos de rodillas ni frente al Fondo (por el FMI) ni frente a un juez Griesa”. Cosa en la que volvió a incurrir la Argentina.
A su vez, Scioli advirtió entonces que “bajo el engaño de la palabra Cambiemos, viene un ajuste”. Ante los hechos actuales, el candidato del peronismo en estos aspectos tenía plena razón. Es que de allí surgieron múltiples promesas incumplidas de Macri, quien tras ese debate lograría el triunfo en segunda vuelta.
Había prometido ante millones de televidentes una Argentina con pobreza cero. A principios de octubre se conoció que en los últimos 12 meses cayeron 3,7 millones de personas bajo el índice que mide los ingresos y con ello se sumaron 15 millones de pobres en el país.
Se trata del mayor fracaso en la gestión de Macri, porque el combate de la pobreza representaba la bandera fundamental de la campaña.
Es más, al comenzar su gobierno pidió que se evaluara su mandato por el índice de pobreza. Los números oficiales concluyen que prácticamente uno de cada tres argentinos está actualmente en situación de pobreza.
Según datos recopilados por el Centro de Estudios para el Desarrollo Nacional Atenea, de 2015 a 2019, el sector de los jóvenes fue el que menos políticas públicas recibió por parte de la administración de Cambiemos y más del 40 por ciento vive bajo la línea de pobreza y la desocupación juvenil roza el 25 por ciento.
La alta necesidad de conseguir un trabajo quedó reflejada en lo que sucedió con un convocatoria de una panadería en Garupá, que hizo un llamado para contratar 15 empleados y se anotaron 800 para el puesto. No escapa a la situación de todo el país.
De nuevo, quedó sólo en promesa lo dicho de Macri en el debate sobre que habría más trabajo y que no ajustaría ni devaluaría ni habría tarifazos. Todo esto lo hizo y representó un durísimo golpe para los ciudadanos en general y provocó la crisis de miles de pequeñas y medianas empresas. El aumento excesivo de la energía fue uno de los factores que más golpeó a estos pequeños emprendedores.
A la lista de cuestiones incumplidas se suman hasta cuestiones menores pero que despertaron la furia de los fanáticos, como haber eliminado el Fútbol para Todos.
Sólo unos pocos puntos, los cumplió Macri o está en proceso, como el combate al narcotráfico o, como sí hizo, la ampliación de la asignación por hijo.
Macri también había planteado por entonces que se necesitaba un presidente que hablara menos y escuchara más al pueblo. Sin embargo, por el fracaso electoral en las primarias, primero culpó al pueblo por la crisis posterior y luego afirmó que los comicios no sucedieron, cuando justamente las urnas representan la voz expresada por los ciudadanos.
De acuerdo a Alberto Fernández, vivimos en un país virtualmente defaulteado y el presidente Macri no se da cuenta del desastre económico inconmensurable que hizo en su gestión. Estimó que la actual administración dejaría el país con un nivel muy bajo de reservas y, pese al actual escenario, cree que de asumir, podrá manejar la situación y para ello está abocado establecer diversos consensos con todos los sectores.

La percepción electoral
A dos semanas de las elecciones, se siguen conociendo los relevamientos previos en cuanto a la aceptación de los candidatos en estas elecciones. El consultor Gustavo Córdoba aclaró que este es el último estudio realizado antes de las elecciones, a concretarse en 14 días.
Mediante relevamientos presenciales realizado en hogares de todo el país, concluye que la intención de voto a favor de Alberto Fernández fue evolucionando respecto del resultado de las primarias en un 5%.
En tanto, Mauricio Macri estaría repitiendo el porcentaje obtenido en agosto.
Observa que Roberto Lavagna mejoró pasando de 6% a prácticamente 10% y que ello es porque parte del votante de Macri no convencido habría migrado hacia quien fuera ministro de Economía.
En general este consultor considera que no habría grandes cambios en comparación con las Paso, pero advierte que la imagen de Alberto Fernández llegó por primera vez al 53,3% de positiva contra un 38,6% de negativa, en cambio sucede todo lo contrario con Macri, quien registra 38% de imagen positiva versus un 60,5% de imagen negativa. Además, el rechazo a la gestión presidencial supera el 65% y sólo es aprobada por el 31% de los argentinos.
En síntesis, sus guarismos le otorgan 52,2% al Frente de Todos contra 32,7% de Juntos por el Cambio.
Por su lado, Clivajes Consultores se ocupó de relevar sobre las principales preocupaciones de los encuestados y el grado de responsabilidad sobre la situación económica que los participantes otorgan a los actores más relevantes. Los encuestados, casi en un 80%, se mostraron preocupado por la economía y de ese total, la pobreza fue preocupación del 26,12%, el desempleo 23,84% y la inflación 22,35%.
Sobre la responsabilidad de este momento del país, los encuestados no la ligan tanto a lo sucedido con los resultados de las primarias, como intentó culpar la administración de Macri. Al contrario, sobre la responsabilidad de la situación económica apuntaron que es del gobierno casi en un 70 por ciento.

La estrategia de Cambiemos
Desde el pasado 28 de septiembre, Macri decidió reforzar la campaña en el marco del ‘Sí, se puede’, buscando “dar vuelta esta elección”. Para ello, viene recorriendo diversas provincias, como lo hizo en Misiones el último miércoles.
Macri cerró su visita a la provincia con un acto desarrollado en la Costanera de Posadas. Ante sus partidarios no hizo promesas de campaña ni habló de la situación del país, excepto algo de la lucha contra el narcotráfico, y reconoció que el último año y medio fue difícil para la clase media.
De temas que afligen, como la economía y sus consecuencias, no habló nada. Se limitó a intentar mantener viva la esperanza de que se puede “dar vuelta” la elección en octubre y forzar un balotaje con los resultados que pudieran conseguir.
Durante su discurso sólo estuvo en compañía de su esposa Juliana Awada y el candidato a diputado nacional por el PRO Misiones, Alfredo Schiavoni. Desde el escenario afirmó que en el espacio los unen valores como la defensa de la democracia, la honestidad y querer vivir en paz.

Misiones desendeudada
En el actual contexto de crisis, tanto el país como muchas provincias están agobiados por endeudamientos. Misiones logra sostenerse de manera digna y en pie, producto de un largo proceso de desendeudamiento. Esta situación se analiza dentro y fuera de la provincia, concluyendo que no estar asfixiado en medio de esta seria turbulencia económica es por haber llevado adelante un serio y ordenado esquema político.
Desde la renovación destacan que Hugo Passalacqua dejará la gobernación con altísimo nivel de aceptación popular y Oscar Herrera y Carlos Arce, que llegan para administrar la provincia, fueron la fórmula más votada de los últimos años. Desde este espacio recuerdan las expresiones de Passalacqua de que “la cosa en el país no está fácil, no está fácil mismo”, y con ello salen a buscar votos a los representantes al parlamento y como aliados pero no pertenecientes al Frente de Todos.
Recuerdan que la conveniencia de ser aliado implica tener la libertad de plantear reclamos. En campaña salen a plantear que Misiones estableció una relación seria como aliado de Fernández para plantear necesidades y hacer escuchar los reclamos para conseguir soluciones a los misioneros.
Para esto último, sostienen la importancia del rol que tendrán los legisladores y por ello, para estas elecciones, vienen proponiendo el misionerismo con dos boletas cortas, la de la renovación junto a la de los Fernández. Estiman que con este respaldo del Frente Renovador, la fórmula encabezada por Alberto Fernández, superaría ampliamente el 65% el domingo 27.
Recordaron que el partido que gobierna la provincia había logrado el 74% de los votos el pasado 2 de junio y que ahora llevan como candidatos a diputados nacionales a Diego Sartori, Ivonne Aquino, Néstor Pitana y Chela Leyes, cuya misión será la de defender el interés de los misioneros en el Congreso de la Nación.

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