Boquitas pintadas

Viernes 10 de julio de 2020 | 07:00hs.
Por Marcelo Rodríguez

Por Marcelo Rodríguez Fotoperiodista

En el camarín frente al espejo iluminado se despliega una serie de pinceles, brochas, pigmentos, cremas, mientras un rostro espera. Poco a poco cada color de la paleta entiende la razón de su existencia: dar vida a un personaje con cada trazo, con cada pincelada. Hasta que éste se apodere completamente del actor que, en el escenario o frente a las cámaras, ya no será un individuo común. Quien desliza por su rostro esas sustancias mágicas que realizan la transmutación es el maquillador.

Toma dos. Escena uno
En 1992, un joven llega desde Comodoro Rivadavia (Chubut) para estudiar Genética. Ese estudiante se suma al taller de teatro de la universidad (Teunam) donde el maquillaje teatral, que incluye la confección de máscaras para los actores y también efectos especiales, lo atrapa. 
Aún no sabe que el destino le depara a él, Adolfo Enrique ‘Kike’ Sandoval, un trabajo en  Mañana siesta tarde noche, serie sobre los mitos de Misiones. A partir de ese momento decide perfeccionarse para maquillar en cine, televisión, y todo tipo de producciones audiovisuales. 
Ese jovencito de ayer hoy es un referente en la región, lo convocan de otras provincias y de Paraguay para enseñar los secretos del detrás de cámara.

Ojos de videotape
Mientras las víctimas mortales por el coronavirus en el país se acercan a las 2.000 y la provincia se mantiene aislada con algunas actividades flexibilizadas, Kike Sandoval reflexiona sobre la cuarentena. En la paz de la tarde, dentro de su antigua casa-estudio, sentado en una silla vintage de su cocina de azulejos turquesa, el maquillador cuenta sobre proyectos y frustraciones en tiempos de pandemia. 
“Yo tenía programadas capacitaciones en el interior, en otras provincias y algunas las pude realizar online, pero otras no. La cuarentena lo paró todo”, arranca contando.
El lugar que alguna vez estuvo copado por modelos, vestuaristas, iluminadores, peinadores, fotógrafos, camarógrafos, hoy está vacío. “Pensamos que después de 15 días de aislamiento todo volvería a ser como antes, pero se fue tornando en algo pesado que lleva más de tres meses”, rememora  y agrega que lo que se viene es un cambio en las formas de relacionarse. “A partir de ahora nos vincularemos a través de pantallas”.

Estoy verde. No me dejan salir
“Este fue un tiempo de replanteo de los años anteriores, de mirar lo que está pasando y lo que puede llegar a pasar. Aprovecho para perfeccionarme y realizar nuevos aprendizajes”, explica. 
El parar de golpe y el aislamiento van haciendo mella en el alma de las personas. Hay quien puede sobreponerse y trocar lo negativo en creatividad. El caracterizador de artistas cuenta su reacción ante la quietud obligatoria: “Tomé cursos de fotografía y edición, por ejemplo. La cámara que tenía la comencé a usar, aprendí a filmar y editar el material que forma parte de un nuevo proyecto”. Según detalla,  se trata de un aula virtual con información teórica y una instancia donde el pupilo muestra lo aprendido, también por streaming. 
Sandoval utiliza la palabra reinvención y habla de las capacitaciones que imparte, “las clases y la pedagogía ahora son distintas. Hay que pensar en términos 2.0 o 3.0 ya, porque todo va a ser a través de una computadora y eso pone las cosas en otra dimensión, es un desafío lograr que aquello que se daba de modo directo ahora sea comprendido aunque esté mediatizado”.
“No voy a tener en vivo y en directo al alumno para ver cómo mueve el pincel, cómo aplica una sombra, una base”, se preocupa quien decidió dejar su huella formando profesionales de la paleta y las brochas. 
“Quiero que quienes se dediquen a esto conozcan las últimas y las mejores técnicas, que se nivelen para arriba, que las maquilladoras de Misiones se destaquen por la excelencia. Por eso traigo de afuera referentes en la profesión para que estén actualizadas”, explica quien con pasión por la enseñanza y el aprendizaje dictará un curso a nivel nacional sobre cine en estos días.

Es sólo una ilusión
Una producción publicitaria requiere que los actores tengan piel perfecta. Entonces las manchas, granitos y otras imperfecciones deberán borrarse. En cambio, si se trata de un cortometraje dramático, los rostros expresarán emociones, sentimientos, vivencias y con el maquillaje se acentuarán los rasgos para que transmitan eso. 
El trabajo de maquillador especializado tiene que ver con poder crear lo que quizás no exista en la vida real. Si un director pide que el actor represente un vampiro, el profesional deberá confeccionar los colmillos que lucirá en escena, por ejemplo. O hacer aparecer heridas, moretones, todo eso que vemos en las series y películas que dan realismo a la escena y nos hace creer en la historia. 
Para eso, la imaginación y la creatividad precisan ser invitadas constantemente. Se trata de no perder la chispa aún en el encierro. “En un momento tuve la sensación de haberme estancado y de repente dije: ‘No, tengo que proyectar ya para el día después de la pandemia’”, confesó Kike.
La mirada se le pierde en un imaginario horizonte, como buscando respuestas... es que solamente sabe Dios cuándo volverán con su magia los actores, caracterizados, a hacernos vivir la emoción de ser partes de una historia que se desarrolla sobre las tablas de un teatro. 
Sabe solo Él cuándo retornarán las fiestas sociales, con las novias y cumpleañeras danzando al ritmo de los valses de Strauss, y siempre luciendo un maquillaje impecable. 
Algún día también regresarán las noches de Estudiantina llenas de glitter, dando brillo y color adolescente a las calles posadeñas. Quizás en algún momento el barbijo no haga falta y los rostros necesitarán disimular imperfecciones, o resaltar facciones y destacar belleza. 
Mientras tanto, hay muchos que piden aprender sobre automaquillaje para tener ojos bien delineados o sobre el cuidado del cutis, para que cuando ceda el tapabocas la impresión sea no sólo de que no nos hemos dejado estar, sino que las boquitas pintadas han recobrado protagonismo. 

Perfil

Kike Sandoval
Maquillador 

  • Docente, actor y maquillador del Teatro de la Universidad Nacional de Misiones, (Teunam) desde 1994. Miembro de Asociación de Maquilladores de la República Argentina (Amra).
  • Actualmente es docente de teatro de la Unam, realizó el diseño de maquillaje y efectos especiales de decenas de obras del espacio universitario y de grupos independientes. 
  • Además participó en el maquillaje de óperas como Elixir de amor, La Traviata, Hansel y Gretel , Los Gavilanes, Zarzuela y Mil Narices, entre otras. 
  • En cine participó como maquillador en diversos cortos y miniseries como Mañana, siesta, tarde y noche; Juego de llaves, Manduricio, Urú y otros cuentos..., Todo lo que me gusta. 
  • Como docente dictó cursos de maquillaje para cine y televisión, por ejemplo en la en la Facultad de Artes de la Unam y para el INT.*Realiza asistencias técnicas en maquillaje de teatro para la Murga de la Estación.

 

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